Pues aquí estoy, contenta y cansada, para hablaros de los 7 años de mi pequeña Lucía...
¿quién lo iba a decir? Es verdad que el tiempo pasa rápido cuando te haces mayor... Así era Lu hace siete añitos:
Prueba de que ha crecido son sus gustos... ¿cuántos años nos hemos pasado comprando muñecas y carros para su cumple? Siempre fueron sus preferidas. Da igual Baby Anabel, que Baby Born, que Nenuco... pero muñecas. Este año ha pedido mil y una cosas de Hannah Montana, y la Nintendo DS... Ya tiene Siete añazos, y va cambiando poco a poco. Ahora no quiere braguitas de Winnie the Pooh, ya quiere Culottes con Top. ¡ya es mayor!
Pues nada más... muchas gracias a todos por estar ahí, en su primer cumple de mayor...
Besitooooooooooooooooosssssssssssss para todossssssssssssss
7 comentarios:
Muchas gracias a ti por regalarnos unas sobris tan maravillosas, pedazorl de mamá...
Besos para todos
Cuando Lucia estrenó vida, yo también me inauguré en “la dicha de ser abuela”. Sostenía entre mis brazos el bebé que ¡sin apenas darnos cuenta! Había cambiado mi hija pequeña, por la muñeca con la jugaba, parece que ayer mismo. Todo era alegría alrededor de esos tres kilitos de carne sonrosada, de mofletecillos redondos, de ojos inmensos que fijaba su mirada en cada uno de nosotros. Era “el personaje mas importante” el que comenzaba otra generación familiar: transformando a los padres…en abuelos, a los hijos ya en padre !y tu pequeña Lucía, hacedora de tal prodigio, en nuestro primer nieto!
FELICIDADES CORAZON!!
¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyy!! Qué fotito tan tierna... snif snif... la pequeña Lú ¡una mujercita! Sí que se nota el cambio en los niños (para más bonitos en todos los sentidos), pero, sin embargo, para tí no ha pasado el tiempo, enana (estás igual de pecosilla y flacucha jeje). Bueno, pronto nos vemos para celebrar a lo grande esos siete preciosos añitos. Muchas felicidades. Lú: que cumplaaaas muooochos aaaaños, que seeeeeeas felíz, que llegues a tener un buen montóooon, caaaasi mil!.
¡Que preciosidades, pardiez! Que foto más bonita has puesto Barbaruti. Que lindas son mis sobrinas, y mi sobrino, y mis hermanas, y mi hermano incluso (a pesar de la foto que ha puesto en su blog).
Terremoto-bichito Lu ya es un poco más mayor y aunque sigue siendo terremoto es un poco menos bichito (gracias a Dios y al patinaje -pensará su madre).
Pero no negareis que algunas de sus trastadas tenían muchísima gracia. Aún me mondo de risa cuando me acuerdo de su "Don Bigote de la Mancha con bolsito" dibujado tipo fresco de un metro en la pared -lo que le daba el brazo estirado hacia arriba, porque era un mico de tres años cuando se le ocurrió pintarlo.
Jaaajaaaaaa...Baby,si tienes la foto podías colgarla para que el mundo entero contemple la obra de esa !!gran menuda artista¡¡, (ahora también de la pista...).
¡¡¡Toda la felicidad del mundo, tesoro Lu, la tía tata te quiere mucho!!!
Un besazo a toda mi querida familia (y allegados).
Acabo de ver la entrada. Muchas felicidades, Lu es una pizpireta muy graciosa y un encanto sobre ruedas. Por cierto, respecto a lo que cuentas de los regalos: El deseo que expresó una vez considerando lo bonito que hubiese sido un charco para saltar en él, es de las cosas más graciosas y originales que jamás haya oido y que demuestra lo especial que es tu niña.
Con mis mejores deseos
Veo, querido Román, que recuerdas perfectamente la anécdota de Lucía, que te conté cuando se produjo, en las Navidades de hace cuatro años, cuando la genial niña acababa de cumplir tres.
Por si alguno de los amigos o lectores del Blog, no conoce la “Petición sorprendente, del deseo de una chiquitina, a Papá Noel” os la relato porque, creedme, merece la pena saberla:
En los brazos del “gordinflón vestido de rojo” la nena, entre asustada e ilusionada, manifestó su deseo:
“Quiero un charco”
“¿Un qué?” respondió sorprendido Papá Noel
“Pues un charco, para meterme en el, con mis botas de agua”
LA FELICIDAD de Lucía, se condensaba en esa diminuta porción líquida, sobre la que poder chapotear.
Te deseo, querida nieta, que siempre tengas, tan claro, donde se encuentra ese “regalo mágico” que te haga dichosa…
Publicar un comentario